Carta de Georginna Bianchi, mamá de Francesca y Catalina

Cuando mi hija tenía 8 meses recibimos con enorme alegría y sorpresa la noticia de que estaba nuevamente embarazada.
Pasado el primer momento, empecé a pensar en Francesca, esa gordita de sólo 8meses que en un tiempito iba a tener que compartir a su mamá con otra niña o niño que también me iba a necesitar y mucho..
Hablando con mi marido y dada la necesidad económica de que yo trabajara fuera de casa, comenzamos a darnos cuenta que ibamos a necesitar que Franchu fuera a algún jardín y que, de ser posible y para evitar tantos cambios juntos, comenzara antes de que naciera su hermanita.
Así fue, que empezamos “el viaje” de averiguar, recorrer y conocer distintos lugares..
Yo tenía claro algunas cosas: Ninguno me iba a convencer del todo porque en ningún lado iba a estar cuidada como conmigo y no quería una guardería o depósito de bebés sino que pretendía un centro donde realmente ella pudiera crecer feliz.
Asi fue, que recorriendo jardines, llegamos al Federico Froebel.
Un poco por recomendación, otro poco por comodidad porque nos queda en la esquina de casa, entramos en agosto del año pasado a “ese mundo aparte” que es el Jardín.
Tuvimos entrevistas con Ana, lo visitamos, lo conocimos.... y finalmente nos decidimos: Francesca comenzaría a ir al Froebel.
Se preguntarán si me sentía segura de mandarla allí? De dejarla tantas horas en manos de personas que yo, hasta el momento, no conocía más que de una entrevista?  Y la verdad es que no, mi marido fue el que más me aguantó, tenía una mezcla de culpa por dejarla, angustia por no saber como iba a estar y miedo, muchos miedos: una ve que pasa cada cosa que es imposible no sentir temor, más a las madres y más primerizas como era mi caso.
Pero bueno, hicimos una semana de adaptación con Franchu y la gorda empezó.
Al principo, lloró, vale aclarar que no sólo ella, yo me iba llorando al trabajo por dejarla, pero el tiempo fue pasando y la gorda fue encontrando su lugar y yo también.
Empecé a quedar maravillada viendo como la saludaba en la puerta y ella entraba y se quedaba, al principio sin llorar, luego ya no sólo sin llorar sino contenta..
De a poco fui viendo avances en ella: además de jugar, o mejor dicho a través el juego, ella iba incorporando un montón de cosas que con Bruno nos mirábamos y quedábamos asombrados.
Creo que tanto ella como yo fuimos haciendo un proceso en el Jardín y hoy de verdad lo siento como parte de la familia, lo quiero...
Porque lo quiero? Porque ahora puedo decir, que más alla de algunos detalles como los hay en TODOS lados, me convence el jardín? Porque Franchu va y viene del jardín con una sonrisa en su carita, porque sufre cuando no puede ir, porque le preguntas por sus maestras y te dice que “le hacen mimos”, porque aprende y se divierte y se le respeta su tiempo para eso, porque hablo con las maestras y me doy cuenta que la conocen, que realmente saben que niña es Francesca..
Se preguntarán que paso con el nuevo bebé, ella es Catalina. Cuando nació la gordita, también fue el Jardín el que nos ayudó a contener a Francesca y ahora las dos hermanas van al jardín.
Catalina comenzó con 4 meses, yo también estaba preocupada por dejarla en un centro tan chiquita pero mis miedos, mis angustias y mis culpas eran un poco menores: ya conocía a donde iba ir, como la iban a tratar.
Hoy, según Bruno sigo siendo una madre “pesada” y quizás así lo sientan todas las trabajan en el Froebel, pero yo creo que hice un caminito y logré enteder que las gordas están bien: contenidas, cuidadas y queridas en el Froebel.

Por todo lo que conté, por aguantarme: a veces muy pesada, insistente o demandante, sencillamente por el AMOR  que le dan a mis gordas y al resto de lo niños: GRACIAS!!! muchas gracias.

Georginna Bianchi

Felicitaciones por la nueva página web, nos encantó!!

Un fuerte abrazo!

Paola y Nicolás

Papás de Martina (G. Maternal)

18 de Setiembre de 2012

Muchas felicidades!!!!

Muy linda y completa la página web. 

Susana y Diego

Papás de Thiago

29 de Setiembre de 2012

Es muy grato ver a los alumnos como a las docentes, llenos de gozo realizando cada cuál sus labores. Se pueden apreciar llenos de alegria y mucho colorido, herramientas necesarias para un mejor aprendizaje. Dios los bendiga. Soy mexicana, del edo. de Veracruz, e investigando sobre Federico Froebel sin querer llegue a su página, empece a verla y me parece muy hermosa. Siempre quise estudiar para educadora o educación preescolar, ahora tengo 42 años y el sueño se ve lejano, (aunque nunca es tarde). Sigan adelante. Felicidades por sus 34 años, dedicados a estas lindas personitas los niños. Me gustaría algún dia conocerlos personalmente. Por ahora será visualmente. Abrazos y Bendiciones.

Nancy Mota Gamboa

Cybernauta mexicana

2 de Noviembre de 2012



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